miércoles, 9 de septiembre de 2015

El caviar de la tierra

http://www.ideal.es/sociedad/201509/08/caviar-tierra-20150907162949.html

 

El caviar de la tierra

El caviar de la tierra
  • Los huevos de caracol son un producto delicatessen. El kilo cuesta 1.600 euros y Adrià los ha incluido en el menú. «El sabor recuerda el aroma a campo. ¡Es una sensación única!», cuenta una granjera malagueña

Cuando hace tres años Raquel Conejo, ama de casa con dos niñas pequeñas, dijo que se iba a dedicar a criar caracoles, los vecinos de su pueblo de Villanueva del Trabuco (Málaga) poco menos que se carcajeaban. «Pero ya no se ríen... Lo del caviar de caracol suena muy bien». Ahora es Raquel la que sonríe, mientras sostiene kilo y medio de blanquísimas perlas entre sus manos. En el mercado tienen un valor de casi 2.500 euros. Los huevos de este molusco gasterópodo se han convertido en producto delicatessen. Un manjar para pocos paladares porque la producción es limitada y excesivamente laboriosa y también porque todavía es un desconocido en España.
Pero los grandes chefs hace tiempo que lo conocen y hasta Ferrán Adrià ha incluido ya el denominado ‘caviar de la tierra’ en alguna de sus creaciones. Quique Dacosta, Mario Sandoval, David Muñoz o Joan Roca, entre otros, les han pedido muestras para experimentar.
Los que lo han probado dicen que parece mentira que un animal produzca una cosa tan rica tras copular entre diez y quince horas. «El sabor es intenso. Si cierras los ojos y lo saboreas te recuerda el aroma a campo. ¡Es una sensación única!», revela Raquel.
Lo corrobora Juan Grande, uno de sus socios, y de quien partió la idea de producir caviar en sus granjas de caracoles en Málaga. Exdirector de sucursal bancaria, hace cuatro años, con 50, se encontró en el paro y estuvo un año entero pensando qué negocio montar por su cuenta. «Me sorprendió comprobar que la demanda de caracoles en España era veinte veces superior a la oferta que había. Empecé a hacer cursos, monté mi propia granja para venderlos y me di cuenta de que, complementariamente, se podían elaborar productos muy interesantes como el caviar». Durante los últimos tres años, sus socios y él estuvieron haciendo pruebas y este verano han lanzado por fin al mercado lo que han llamado ‘Perlas Blancas de Andalucía’, un producto del que controlan todo el proceso artesanal desde Villanueva del Trabuco, un pueblecito de apenas 3.000 habitantes.
«En España es un producto totalmente desconocido. Hay gente que se echa las manos a la cabeza cuando lo escucha. Pero ya se sabe, nadie es profeta en su tierra», se resigna entre risas Juan. No lo será en su tierra, pero fuera sí. El teléfono suena continuamente y no para de cerrar reuniones. Le han llamado hasta del Gobierno de Cabo Verde para informarse sobre la posibilidad de exportar este suculento producto para gourmets, que presentaron oficialmente a principio de este verano en Marbella.
En España no tienen aún mucha clientela, pero alguna hay. El restaurante Árbore da Veira (A Coruña), que tiene una estrella Michelin, ya ha hecho dos pedidos y los restaurantes asociados a Pachá Ibiza también han incluido en sus menús las conocidas tradicionalmente como ‘perlas de Afrodita’.
– ¿De verdad es un producto afrodisiaco?
– Esa es la fama que tienen. Yo no lo sé. Como habitualmente se come poquita cantidad... Pero por algo lo dirán –advierte Raquel–.
La leyenda se remonta a la antigua Roma, cuando ya engordaban a los caracoles para degustarlos entre pan y vino. Aunque estos moluscos gasterópodos ya se consumían, huevos incluidos, en la época prehistórica. No en vano, sus cáscaras han aparecido en yacimientos de la época.
Se les llama perlas porque lo parecen. Brillan y si caen al suelo botan como pelotitas de ping pong. Pero a Raquel no se le escapa una. Pasa horas observándolas, les limpia cuidadosamente la tierra y separa las huevas que no cumplen con los requisitos de color y tamaño. Un minucioso trabajo hecho con una tecnología ‘punta’ que pasa por unas pinzas y una lupa de aumento. Sin olvidar una paciencia infinita para mantener durante horas la vista fija.
Para conseguir un kilo hacen falta unos 300 caracoles y cada animal suele poner durante el periodo de cría de 80 a 150 huevos (en un kilo entran 30.000...). En las granjas malagueñas han logrado que realicen hasta tres puestas al año gracias a un exhaustivo control de la humedad y de la temperatura. Y están intentando llegar a una cuarta puesta, lo que ayudaría a que la producción no se limitase exclusivamente a ciertos meses del año.
36% de carne más
Los caracoles se ‘esconden’ bajo el invernadero de 500 metros cuadrados que Raquel Conejo gestiona en Villanueva del Trabuco. Hay muchísimos aunque apenas se vean, quizá una tonelada. Hacer una estimación cercana es una tarea imposible. Incluso para ella, que los cuida a diario. Cuenta que los animales son de la variedad ‘Helix aspersa’, que se caracteriza por tener hasta un 36% más de carne que el caracol común. Que utilicen ese tipo de animal y no otro tiene su explicación ya que, además de comercializar las huevas en tarritos, una vez que hacen las puestas, los caracoles se vende al peso para ser cocinados. Porque si del cerdo se aprovechan hasta los andares, estos bichos no se quedan atrás. Se aprovecha todo, incluidas sus babas, el próximo proyecto que ya tienen en mente Juan y Raquel. «Sus efectos beneficiosos los notamos a diario. Si tienes una herida se te cura antes después de trabajar un día en el invernadero», explica ella y muestra sus manos suaves.
Pero enseguida se vuelve a vigilar a los caracoles, que se reproducen a la velocidad de la luz en la granja mientras comen pienso ecológico entre hojas de alfalfa para aliviar un poco el calor. Este verano ha sido muy duro pese a que les mantienen un vigilado microclima. El mismo proceso que se sigue en esta granja es el que Juan desarrolla en otra en Rincón de la Victoria, también en Málaga (una de las provincias españolas con más granjas de caracoles). Unos 2.000 metros cuadrados de donde sale una parte considerable de las perlas que luego trata con mimo Raquel en su laboratorio.
El cuidado es esencial y tiene sus plazos. La retirada de los huevos debe realizarse en un plazo máximo de 24 horas desde que el animal termina de depositarlos en la tierra. Luego toca seleccionarlos y lavarlos bien con agua para quitarles la arenilla. Más tarde se ponen en salmuera para conservarlos a baja temperatura. La clave está en conseguir la mezcla justa de sal y agua, a la que se le añade una hierba aromática secreta que le aporta un toque especial. Después de cinco o seis días ya se pueden envasar y consumir: una latita de 40 gramos sale por unos 60 euros.
Los críticos gastronómicos recomiendan que se acompañe con productos suaves, para que así el caviar blanco tenga su justa relevancia. Hay quien sirve las huevas con cigalas, almejas y aceite de oliva, y otros que las prefieren en un ‘risotto’ de setas con parmesano y sazonados al tomillo. Para los que no han probado este bocado aún, una advertencia: el sabor no se pueden comparar con el caviar de esturión, ya que las ‘perlas de Afrodita’ son de mayor tamaño, de ahí que la eclosión en boca sea muy intensa. «Cuanto más lo pruebo, más matices descubro», advierte Juan. «Es imposible aborrecerlo, siempre te sorprende».
Además de riquísimos, lo de los caracoles es un negocio en auge, pero con exigencias porque en las granjas no hay vacaciones. Raquel solo ha disfrutado este año de tres días libres, y gracias a un primo que se ocupó de vigilar la plantación. Lo mismo que Juan, que llevaba tres años sin cogerse un día libre. Hasta que el negocio en el que muy pocos creían empezó a dar sus frutos.

miércoles, 16 de abril de 2014

Viola (género) violetas





Viola (género)

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Violeta
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Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Malpighiales
Familia: Violaceae
Subfamilia: Violoideae
Tribu: Rinoreeae
Subtribu: Violeae
Género: Viola
L. 1753
Especies seleccionadas
Ver texto.
Sinonimia
  • Erpetion
  • Mnemion
La violeta es una planta herbácea, de la familia de las violáceas con tallos rastreros, hojas radicales con peciolos largos o cortos, ásperas y en forma de corazón, lanceoladas, ovales, reniformes, sectadas, etc. con bordes festoneados, lisos o dentados. Produce pequeñas flores de color azul intenso, morado claro, violeta, púrpura, blancas o amarillas, de tallo largo y fino. Algunas poseen un suave aroma muy apreciado en perfumería, son famosas las violetas de la región de Toulouse en Francia y crece en las montañas de España. Se emplea como planta de ornato en jardines y tiestos. Se la reconoce como símbolo de la modestia debido a que sus pequeñas flores parecen esconderse tímidamente bajo sus hojas grandes y acorazonadas.

alhelí


Inflexiones de 'alhelí' (n): mpl: alhelíes

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

alhelí o alelí

  1. m. Planta de la familia de las crucíferas que se cultiva para adorno:
    el alhelí es propio de la región mediterránea.
  2. Flor de esta planta, sencilla o doble, de colores varios y olor agradable:
    alhelí amarillo, encarnado.
    ♦ pl. alhelís/alelís o alhelíes/alelíes.
'alhelí' aparece también en las siguientes entradas:



Orchis collina (Orquídea pobre)

http://www.granadanatural.com/ficha_flora.php?cod=212







sábado, 27 de abril de 2013

FLORA DE LA ALFAGUARA














Una fotografía del interior de una mosca, premiada como la mejor imagen del año en un congreso de microtomografía

Una fotografía del interior de una mosca, premiada como la mejor imagen del año en un congreso de microtomografía

Una fotografía del interior de una mosca, premiada como la mejor imagen del año en un congreso de microtomografía

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Un viaje al interior de los animales, flores y piedras más pequeñas. En este caso ha sido a una mosca. Una fotografía del interior de una mosca doméstica realizada en la Universidad de Granada (UGR) con un microtomógrafo (un aparato que permite escanear pequeños animales a una alta resolución) ha sido premiada como la mejor imagen del año 2013 a nivel mundial en el congreso internacional de microtomografía ‘MicroCT Meeting 2013’, celebrado recientemente en Hasselt (Bélgica). 
La reconstrucción microtomográfica, realizada por el catedrático del departamento de Zoología Javier Alba Tercedor, muestra imágenes del interior del cuerpo de la mosca común con un nivel de detalle como nunca hasta la fecha se había logrado obtener. Conseguirla ha sido posible gracias a un microtomografo Skyscan 1172, disponible en los laboratorios del departamento de Zoología de la Facultad de Ciencias de la UGR, que permite obtener resoluciones de 1.4 µm (micras) por pixel, lo que hace posible escanear pequeños animales a una alta resolución. Unas imágenes increíbles. 
La tomografía es una técnica no invasiva, muy conocida por la comunidad científica por su amplio uso en medicina. En el caso de la micro-CT, permite obtener grandes resoluciones y, al no necesitarse alterar en modo alguno las muestras, facilita estudiar ejemplares valiosos sin producirles ningún daño. 
Alba Tercedor explica que para obtener este tipo de imágenes «es necesario tomar varios miles de radiografias. Para ello, se coloca el animal que estamos estudiando en una plataforma que va girando, tomando radiografías con una cadencia que varía según la calidad que se requiera». En la mayoría de los casos las radiografías se toman cada 0.1 grados: esto implica que, si se rota 180 grados, se toman un total de 1.800 imágenes que, tras ser procesadas con un sofware especial, permiten obtener unos resultados inimaginables hasta la fecha. Asimismo, con estos aumentos es necesario escanear el animal en varias partes y unirlas posteriormente mediante el software apropiado. 
El profesor de la Universidad granadina trabaja en la actualidad en una novedosa línea de investigación: la aplicación del uso de la microtomografía en estudios zoológicos. Su trabajo, realizado en colaboración con la doctora Isabel Sánchez Almazo, perteneciente al Centro de Instrumentación Científica de la UGR, ha permitido, por ejemplo, estudiar los huevos de insectos cuya longitud, en algunos casos, es inferior a una décima de milímetro. Para ello se ha utilizado un aditamento, recientemente adquirido por la UGR, que permite convertir un microscopio electrónico de barrido en un microtomógrafo de alta resolución (inferior a 500 µm por pixel). 
«Este nivel de precisión nos permite estudiar no sólo la estructura externa, sino también evidenciar y estudiar el embrión y su desarrollo, sin tener que hacer cortes histológicos reales”, apunta el investigador. Además, las imagenes y los modelos tridimensionales (volume renderings) creados a partir de las imágenes generadas por el microtomógrafo, permiten desarrollar “una nueva forma de enseñanza, en la que los alumnos pueden realizar por sí mismos disecciones virtuales de animales sin necesidad de sacrificarlos, como se venía haciendo hasta ahora». 
La Universidad de Granada colabora con otros centros de investigación tanto españoles (universidades de Alicante, Complutense, y Museo de Ciencias Naturales de Madrid), como extranjeros (Museo de Historia Natural de Stuttgart en Alemania, y Albany Museum de Grahamstown, Sudáfrica). Y es que «las posibilidades de la microtomografía son tantas como el investigador pueda imaginar», en palabras de Alba-Tercedor. 
No es la primera vez que Alba Tercedor ha sido premiado por un trabajo de estas características. En 2010 obtuvo este mismo galardón por una fotografía de una sección transversal de la anatomía interna de un coleópteros acuático), y en 2012 ganó el premio al mejor vídeo por una película que ilustraba un viaje al interior del mismo. Gran parte de los vídeos generados en los trabajos del profesor Alba-Tercedor realizados con microtomografía pueden consultarse en su canal de YouTube: www.youtube.com/albatercedor. Es más que recomendable verlo. 
Los alumnos pueden ver ya los trabajos de estos viaje al interior de moscas, escarabajos o flores en tablets y pronto podrán hacerlo en sistemas android. Es una fórmula impresionante de poder aprender.
 
 
http://www.youtube.com/user/albatercedor?feature=watch
http://miugr.ideal.es/noticias/actualidad/1195-una-fotografia-del-interior-de-una-mosca-premiada-como-la-mejor-imagen-del-ano-en-un-congreso-de-microtomografia.html

lunes, 15 de abril de 2013

sábado, 23 de febrero de 2013

sábado, 26 de enero de 2013

FLORES DE LA VIOLETA ENTRE LA NIEVE.

ETNOBOTÁNICA DE LA SIERRA DE BAZA: 
 
LA VIOLETA (Viola odorata)

Violetas en la nieve. Ilustrativamente llamadas las flores de las violetas como "lágrimas de los dioses". En la ficha se describe el origen de este bello nombre para estas bellas flores.






El género de las violetas está integrado por unas 200 especies, caracterizadas por sus flores zigomorfas, asilares y solitarias, con los sépalos apendiculados en la base y el fruto en cápsulas. De este amplio género solo la violeta común (Viola odorata) despide olor, por lo que también es conocida como violeta de perfume, una planta vivaz o perenne con las hojas acorazonadas dispuestas en roseta.
 
Esta planta ha sido desde antiguo ampliamente cultivada en los parques y jardines, tanto por su fácil reproducción (por semillas y por esquejes) como por la belleza de sus flores y su delicado olor. Precisamente la flor es la parte más utilizada en la farmacopea, empleándose tanto en infusiones como en jarabes. La infusión de violeta, se prepara hirviendo en agua unos 3 gramos de pétalos secos (una cucharadita) por taza de agua; la infusión obtenida es de agradable sabor y de un delicado color verdoso-azulado. Se considera que tiene propiedades dulcificantes, sudoríficas, antiespasmódicas y pectorales. El jarabe de violeta, también es muy popular y en farmacia es denominado Sirup Violarium, tiene análogas propiedades a la infusión de violeta y se prepara hirviendo en un litro de agua 30 gramos de pétalos florales. Después de hervir se deja el brebaje en reposo durante 12 horas y se cuela, pasándolo a una garrafa de 3 ó 5 litros, donde se le añade 1,5 Kg. de azúcar, removiendo la melaza durante varios días, hasta conseguir que se disuelva totalmente el azúcar, tras lo que puede tomarse a la manera clásica de los jarabes.
 
Las hojas de violeta también han sido utilizadas como emolientes y laxantes e incluso como reactivos químicos. La raíz de violeta ha sido también empleada en la farmacia clásica como sustituto de la ipecacuana (Cephoelis hipecacuanha) una planta procedente de Brasil que fue ampliamente utilizada en medicina por sus propiedades eméticas (sustancia que sin otro trastorno provoca vómito). Para ello se trituraban 10 gramos de raíz de violeta y se mezclaba con ¼ de litro de agua hirviendo, manteniendo en el fuego el líquido hasta quedar reducido aproximadamente a la mitad. El brebaje resultante se tomaba a cucharaditas hasta provocar el vómito.
 
Otras aplicaciones clásicas de la violeta como era para fabricar perfumes, se encuentra hoy en día en desuso, dado el elevado número de pétalos necesarios para obtener una cantidad apreciable de perfume y haber sido sustituido el perfume natural de violeta por otras imitaciones químicas de más aroma y mucho menos costo, lo que ha desplazado al producto natural de los mercados.
 
Muy curioso es el misticismo y leyendas que rodean a la violeta, a cuya precoz floración se le ha intentado dar una explicación mágica en la mitología clásica. Así, en Grecia, se contaba que las violetas nacieron de la sangre de Atis, cuando en un acto de locura se autocastró bajo un pino. En la antigua Roma seguía un significado parecido la leyenda que sitúa su origen en lágrimas caídas del cielo que reflejan la alegría que los dioses sintieron cuando hicieron las estaciones del año. Cuentan que después de haber creado los dioses el invierno, de un  soplo apartaron las nieves y la hierba comenzó a nacer, las aguas de los arroyos a correr y el sol a salir entre las nubes. Antes el espectáculo los dioses comenzaron a llorar de alegría y éstas lágrimas cayeron sobre la tierra, brotando de ellas las violetas, de aquí que también sean llamadas como “lágrimas de los dioses”. Bello nombre para unas bellas flores.
 
Ignacio Abella en su libro “La Magia de las Plantas” relata como en los cuentos populares la violeta aparece como símbolo del misterio que nos atrae a los más profundo y recóndito de los bosques. Este mismo autor refiere como la diosa Proserpina estaba recogiendo narcisos y violetas cuando fue raptada a las regiones infernales. Interpretando el autor que es posible que en la mitología clásica tanto los narcisos como las violetas representen señales o puertas hacia el más allá y no solo la interpretación estacional o temporal con que se asocia el despertar de estas flores cuando despierta el invierno de su sueño y la vegetación reaparece en la primavera. Apoya su tesis de la interpretación esotérica de que las violetas eran consideradas un símbolo para abrir las puertas del más allá, el hecho de que en las rosalías romanas (también llamadas violarías) se ofrendaba a los espíritus de los muertos rosas y violetas sobre sus tumbas.
 
Más modernamente también hemos encontrado otros misticismos relacionados con la violeta. Así en la Edad Media, en el sur de Alemania, era costumbre atar en un mástil la primera violeta encontrada y bailar a su alrededor para dar la bienvenida a esta estación del año. En la tradición Cristiana también está presente la violeta y se cuenta que San Bernardo la llamó “la flor de la humildad”, siendo adoptada como símbolo de la Virgen María como representación suprema de la humildad en la Tierra.
 
En la alquimia también tenía sus atributos secretos la violeta y así en la pintura de Florentino Piero de Cosino (1462-1521) llamada “La muerte de Procris” y que se considera está llena de mensajes alquímicos, aparece representada en la margen inferior izquierda del cuadro esta planta en floración.
 
La violeta también está representada en el símbolo de los bonapartistas (seguidores de Napoleón). Esto ha sido objeto de numerosas interpretaciones, así se cuenta que cuando el emperador Napoleón fue desterrado a la isla de Elba (verano de 1815), prometió a sus seguidores que volvería junto con las violetas de la siguiente primavera. A partir de aquel momento, la violeta fue el emblema de los bonapartistas y la contraseña de quienes deseaban su retorno a Francia. Estas mismas fuentes cuentan que cuando el cuerpo de Napoleón regresó a Francia, ya muerto, portaba colgado de su pecho una cajita dorada que contenía dos violetas. Dando cumplimiento, aunque solo fuera simbólicamente, a su deseo de regresar a Francia junto con las violetas. Los restos de Napoleón recibieron definitiva sepultura bajo la cúpula de Los Inválidos, en Paris, el 2 de abril de 1861.