sábado, 6 de febrero de 2010

HUERTO EN LA CASA BLANCA


CARLOS FRESNEDA desde Nueva York


23 de marzo de 2009.- Michelle Obama se calzó las botas de granjera en jefe, agarró el rastrillo y predicó con el ejemplo, rodeada de pequeños aprendices de agricultura urbana. Lo que parecía una utopía hace dos meses, acaba de germinar: queda inaugurado el huerto orgánico de la Casa Blanca.

En este mismo blog lo anticipamos y pocos nos creyeron entonces... pero ya puede verse y olerse el huerto, desde la verja de la calle E, poniendo el contrapunto a la estéril explanada sur. De aquí al verano crecerán las coles, las espinacas, los brécoles, las zanahorias, los guisantes y hasta cinco variedades e lechuga (incluida la arugula, la favorita de Obama). Habrá también árboles frutales, hierbas aromáticas y un extenso surtido de chiles y tomatillos (dada la predilección de la familia por la comida mexicana).

El huerto de Michelle tiene un poderoso valor simbólico, comparable al de Eleanor Roosevelt cuando plantó el primer 'jardín de la victoria' como ejemplo de autosufiencia durante la Segunda Guerra Mundial. En pocos meses, los norteamericanos siguieron el ejemplo de la Primera Dama, cogieron el azadón y cultivaron hasta 20 millones de pequeños huertos.

Lo que Michelle abandera ahora es la 'revolución local' de los alimentos (no exageramos, lo contaba ayer mismo el New York Times).

Desde hace poco más de una década, el país que inventó el fast food empezó a experimentar un giro radical en la dieta. Los Obama se abonaron ya hace tiempo al Whole Foods, la cadena de supermercados de comida 'sana'. En todo el país existen ya más de 5.000 mercados de granjeros y 2.200 granjas 'comunitarias'.

El penúltimo eslabón es la explosión de huertas urbanas, con el ex jugador de la NBA y fornido granjero Will Allen trazando surcos de Milwaukee hasta Chicago. Desde Berkeley, entre tanto, la 'chef' Alice Waters impulsa la creación de los patios de recreo comestibles en las escuelas.

Pero el máximo responsable de la conversión de los Obama a la cultura 'localívora' es sin duda Michael Pollan, el autor de 'El detective en el supermercado', con quien tuvimos el honor de conversar y hacer la compra recientemente. Pollan se desmarcó en plena campaña con una 'Carta al Granjero en Jefe' a la que respondió en persona el entonces candidato demócrata.

Food Inc.

Alice Waters y Michael Pollan fueron precisamente los primeros impulsores de la campaña para el huerto en la Casa Blanca, que ha costado apenas 200 dólares en semillas, más el sudor de los voluntarios. La cosecha correrá por cuenta de Sam Kass, asistente de la 'chef' Cristeta Comerford, volcada desde ahora en los menús locales y de temporada.

Pero no nos engañemos. La mayoría de los norteamericanos no come como los Obama y siguen condenados a la ración diaria de comida basura. Eric Schlosser, el autor de 'Fast Food', vuelve a la acción estos días como productor de una película escalofriante —'Food Inc.'— que muestra a sus compatriotas el lado oculto de todos esos 'venenos' que nos venden como comida
.

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/23/cronicasdesdeeeuu/1237771981.html

lunes, 28 de diciembre de 2009

domingo, 13 de diciembre de 2009

Canción para dos caracoles que van a un entierro



Al entierro de una hoja seca
se van dos caracoles
tienen la concha oscura
crespón llevan de moño
bajo los arreboles
se fueron sin premura
una tarde de otoño

Cuando llegaron era
ay ya la primavera
todas las hojas secas
habían resucitado
y cada caracol
se sintió muy frustrado
mas aparece el sol
el sol que apenas nace
les habla y así empieza
sentaos aquí si os place
un vaso de cerveza
tomárselo en un tris
mas si lo preferís
tomad quizá os aguarde
el bus para París
partirá por la tarde
veréis a vuestro antojo
la campiña feliz
sin luto así me alegro
lo digo sin sonrojo
porque el luto de negro
pone el blanco del ojo
y lo vuelve a uno feo
esos cuentos de féretros
oírlos no deseo
por ser de triste género
revestid por favor
de la vida el color
luego animal y bestia
los árboles las plantas
entonaron con brío
perdiendo la modestia
forzando las gargantas
la canción del estío
como el calor les arde
brinda todo el gentío
es una linda tarde
linda tarde de estío
y los dos caracoles
se van a casa en fila
se van sin desencanto
dichosos los alcoholes
como bebieron tanto
vacilan un poquito
desde el cielo infinito
la luna los vigila.


Versión de Enrique Uribe White

JACQUES PREVERT


http://www.planetadeletras.com/index.php?m=s&lid=54157

La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.
La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.

La tierra tiene fiebre. Tiembla, llora, se duele del dolor más doloroso, y es que piensa que ya no la quieren. La tierra tiene fiebre. Tiembla, llora, se duele del dolor más doloroso, y es que piensa que ya no la quieren.

Y es que no hay respeto por el aire limpio, y es que no hay respeto por los pajarillos. Y es que no hay respeto por la tierra que pisamos, y es que no hay respeto ni por los hermanos.

Y es que no hay respeto por los que están sin tierra, y es que no hay respeto y cerramos las fronteras. Y es que no hay respeto por los niños chiquininos, y es que no hay respeto por las madres que buscan a sus hijos.

La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.
La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.

La tierra tiene fiebre. Tiembla, llora, se duele del dolor más doloroso, y es que piensa que ya no la quieren. La tierra tiene fiebre. Tiembla, llora, se duele del dolor más doloroso, y es que piensa que ya no la quieren.

La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.
La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.

Y es que no hay respeto, y se mueren de hambre.
Y es que no hay respeto, y se ahoga el aire.
Y es que no hay respeto, y yo y lloran más madres.
Y es que no hay respeto y se mueren de pena los mares.

Y es que no hay respeto por las cosas de los pueblos, y es que no hay respeto desde los gobiernos. Y es que no hay respeto por los coches mininos, y es que no hay respeto y el mundo se prendió...

La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.
La tierra tiene fiebre, necesita medicina,
y un poquito de amor que le cure la penita que tiene.

La tierra tiene fiebre. La tierra tiene fiebre.
La tierra tiene fiebre. La tierra tiene fiebre
La tierra tiene fiebre, necesita medicina, y poquito de amor que le cure la penita que tiene.

Y es que no hay respeto por el aire limpio, y es que no hay respeto por los pajarillos. Y es que no hay respeto por la tierra que pisamos, y es que no hay respeto ni por los hermanos.

Y es que no hay respeto por las cosas de los pueblos, y es que no hay respeto desde los gobiernos. Y es que no hay respeto por los coches mininos, y es que no hay respeto y el mundo se prendió...